Comercios que ya ordenan su almacén
Tiendas de abarrotes, ferreterías y distribuidoras locales usan Sinigest para saber qué tienen, qué falta y qué conviene pedir. Estas son sus experiencias con el control diario de inventario.
"Antes revisaba la bodega cada semana con una libreta y aún así me faltaba mercancía los fines de semana. Ahora veo el stock en la tablet antes de abrir y sé exactamente qué reponer. Las alertas de stock mínimo me avisaron a tiempo del aceite y la harina, que son lo que más rota."
María Fernanda López
Abarrotes La Esperanza, Mérida
"Tengo tres proveedores de tornillería y siempre se me duplicaban los pedidos. Con el registro de entradas y el historial por proveedor, ya no compro de más. Los códigos de barras internos me ahorran el conteo al recibir mercancía: escaneo y listo."
Jorge Ramírez
Ferretería El Tornillo, Querétaro
"El reporte de rotación me mostró que tenía tres marcas de detergente que apenas se movían. Reduje el pedido de esas y amplié la que sí vendía. En dos meses bajé mi inventario estancado y mejoró mi flujo de caja. No necesité curso para aprender a usarlo."
Lucía Mendoza
Distribuidora Mendoza, Puebla
Caso real
Este negocio familiar registraba cada producto en hojas de cálculo y hacía inventario físico cada quince días. Con Sinigest organizaron su almacén por pasillos, asignaron códigos internos a los artículos sin código de fábrica y ahora el conteo mensual toma menos de una hora. El encargado recibe alertas cuando un cuaderno o una tinta baja de su nivel mínimo.
−90%
tiempo de conteo mensual
0
quiebres de stock en útiles escolares
3
proveedores con historial de compras
Siguiente paso
Registra diez productos, genera sus códigos de barras internos y simula una entrada de mercancía. En menos de una hora verás si el sistema se adapta a la forma en que trabajas tu almacén.
Sin permanencia ni costo de instalación. Si prefieres, escríbenos a info@sinigest.com y te mostramos un recorrido breve por el panel.
Para fundadores de negocio
Si llevas el control en una libreta o en hojas de cálculo dispersas, ya conoces el costo real: faltantes que aparecen el día equivocado, compras duplicadas y horas perdidas contando cajas. Estas son las ventajas concretas que Sinigest aporta a tu operación diaria.
Cada entrada o salida se refleja al momento. Consultas el nivel de cualquier producto desde el panel sin llamar al almacén ni esperar el corte del día.
Defines un mínimo por artículo y el sistema te avisa cuando estás por quedarte sin tu producto más vendido. Compras con tiempo, no con urgencia.
Genera etiquetas propias para artículos sin código de fábrica. El registro de mercancía deja de depender de la memoria de quien atiende.
Cada pedido queda asociado a su proveedor: fechas, montos y tiempos de entrega. Comparas opciones con datos, no con corazonadas.
Identifica qué productos se mueven rápido y cuáles llevan meses en el estante. Ajusta tus compras y evita tener dinero quieto en inventario.
La interfaz está pensada para quien atiende el mostrador, no para un especialista en sistemas. En un par de días tu equipo registra movimientos con normalidad.